LEY XLII.

_Qué cosas debe haber el perlado en sí para poder bien predicar et

mostrar la fe._

Sermonar debe el perlado á los de su obispado tambien á los clérigos

como á los legos; ca esta es la segunda manera de enseñamiento que

dice en la quarta ley ante desta que les debe facer por palabra. Et

la pedricacion ha de ser de una destas tres cosas: ó de les mostrar

de como sepan la creencia de la fe et como la entiendan, ó de como se

guarden de pecar pues que la entendieren, ó como fagan penitencia de

los pecados desque los hobieren fechos. Et para facer esto bien ha

menester que haya en sí tres cosas el que feciere la pedricacion: la

primera caridat, que quiere atanto decir como amar á Dios mas que á

otra cosa, et desi á su cristiano: la segunda que sea de buena vida:

la tercera que pedrique bien. Et destas tres razones fablaron los

santos, et mostraron por que debia asi ser; ca de la primera dixo sant

Pablo, que si el pedricador dixiese tan bien su razon que semejase á

los homes que la oyesen que fablaba por boca de ángel, et non hobiese

en sí caridat, que le non ternia pro. Et de la segunda [647] dixo sant

Gregorio, que si el pedricador face mala vida por que haya á seer

despreciado, que por fuerza habrie á seer la su pedricacion despreciada

por ello; ca el que pedrica bien et face mala vida muestra carrera á

Dios por quel debe dañar: et otrosi da [648] enxiemplo á los que lo

oyen para pecar. Et el pedricador que atal es pónenlo en semejanza de

la ceniza que cuela la lexía et lava las otras cosas, et ella finca

sucia en sí: et pónenlo otrosi en semejanza de la canal de la piedra

por do pasan las aguas claras et limpias con que riegan las tierras,

et facen á las vegadas frutos, pero non facen pro á la piedra nin la

amollecen, antes finca áspera et dura como lo era: et semeja otrosi

á la candela que arde et quema á sí mesma, et alumbra á los otros,

et ella non recibe pro de su lumbre. Et destos dixo el apóstol sant

Pedro, que eran atales [649] como fuente sin agua et como las nieblas

que vuelven los vientos, et que eran guardados para las tiniebras del

infierno. Otrosi dixo sant Gregorio que los perlados que facen mala

vida que tantas penas merescen quantos enxiemplos malos dieren á sus

menores.

Las siete partidas del rey don Alfonso el Sabio (1 de 3) · 第 247 / 709 题