Refiere Idomeneo a Méntor la confianza que hizo de Protesilao, y los
artificios con que este favorito, de concierto con Timócrates, conspiró
contra Filocles. Le confiesa que engañado por ellos dio comisión a
Timócrates para que le matase; pero que habiendo este errado el golpe
en la ejecución, le perdonó aquel dejándole el mando que tenía en
la armada, y se retiró a la isla de Samos: que sin embargo de que
posteriormente descubrió Idomeneo la traición de Protesilao, no había
tenido valor para castigar ni alejar de sí a tan pérfido valido.
[Ilustración]