Refiere Telémaco que al llegar a Creta supo que Idomeneo, rey de
aquella isla, había sacrificado a su hijo único por cumplir un voto
indiscreto: que los cretenses, queriendo vengar la muerte del hijo,
habían obligado al padre a abandonar el país, y que después de largas
deliberaciones se hallaban a la sazón congregados para elegir otro rey.
Asimismo refiere Telémaco que los cretenses le admitieron en aquella
asamblea: que ganó el premio de diferentes juegos: que resolvió las
cuestiones dejadas por Minos en el libro de sus leyes, y que, viendo su
sabiduría, los ancianos, jueces de la isla, y el pueblo le quisieron
hacer su soberano.
[Ilustración]