Conducido Telémaco por Minerva bajo la figura de Méntor, arriba,
después de un naufragio, a la isla de Calipso, que aún se lamentaba de
la partida de Ulises. Recíbele la diosa favorablemente; enamórase de
él, le ofrece hacerle inmortal y exige la relación de sus aventuras.
Refiere Telémaco su viaje a Pilos y a Lacedemonia, su naufragio en las
costas de Sicilia, el riesgo en que se halló de ser sacrificado a los
manes de Anquises, el auxilio que él y Méntor prestaron a Acestes en
una invasión de los bárbaros y el cuidado de aquel rey para recompensar
este servicio.
[Ilustración]